Si el Poeta Sancho viviera hoy y contemplara como está la corrupción que buenos versos podría hacer como este que dice a sí.
Iba yo casualmente,
en busca de algún dinero
y como es cosa corriente,
dispuesto a darme de frente,
con un temible (osurero)
Y en la calle en pleno día,
un bandido de colegio
perpetró una fechoría,
que no llamo sacrilegio
porque allí santos no abía.
Sin barbuquejo ni faca,
sin pistola ni trabuco
la estilográfica saca,
y como en el cine un truco
cínicamente me atraca.
Y como un "filú" no tenia,
tres anónimos me echóe imperioso me decía,
a ver si no tengo yo
que encañonarte otro día.
Pues con un bolsillo lleno,
de anónimos oficiales
me fuí alejando sereno,
desde luego iba bueno
para unos carnavale´.
Porque caen a la calle,
las canales cuando llueve
me reclama cien reales,
un alguien que no se atreve,
a robar como Pernales.
Un cerdo que yo crié,
y en mi casa lo engordé
con cebada que era mía,
pues nadie me parecía,
que tuviese parte en él.
Y por trazar dos reglones,
y autorizar su muerte
veinticinco pesetones,
Dios le dé salud y suerte,
y yo le doy expresiones.
Y a mi amigo el panadero,
quiere cuarenta pesetas
ese fabuloso hornero,
que con esta jugarreta,
ha jurado ser banquero.
No sé, por qué de repente,
se me vino a la memoria
la historía de aquel valiente,
llamado Diego Corriente,
el que así escribe la historia.
Ya viene Diego Corriente,
el ladrón de Andalucía
el que robaba al pudiente,
pero al pobre socorría.
De estos modernos Diego,
se ecribirá de otro modo
los tiene el arte tan ciegos
que a burgueces y labriegos,
los roban del mismo modo.
Cuando su historía se escriba,
será un libro muy brillante
y ya lo verá el que viva,
es fácil que en voz activa,
de esta manera se cante.
Ya viene otro zanganote,
echarlo de la colmena
cogerlo con un garrote
darle una paliza buena,
y echarlo al campo que trote.
El que a mí me dio el atraco,
no tiene culpa ninguna
está el pobre hasta flaco,
y por su semblante saco,
el fondo de su fortuna.
En una charla sencilla,
sobre el mostrador de Recio
me dijo que la cuadrilla le hacía quemar la villa,
y él, cobraba poco precio.
Los anónimos le dan,
y los detalles del plan
y le dicen ¿allá pena?
y ellos cada cual se están,
allá en su Sierra Morena.
Deliberando el asunto,
he pensado de pagar
si es que el dinero lo junto,
pero solo me pregunto¿esto se puede llevar?.
José Sancho Rodríguez.. año 1.948
domingo, 4 de abril de 2010
viernes, 8 de enero de 2010
PEQUEÑO MANANTIAL
Brota en la desierta gruta,
un peqqueño manantial
que lo absorbiera de su ruta,
sin unirse a otro caudal.
Pero al bajar la ladera,
se le asocía otro venero,
y su curso se acelera
por aquel cauce somero.
Luego, con otro afluente,
se unen a un riachuelo
y aquella unión incipiente,
ya es causo de algún desvelo.
Aquel conjunto de gotas,
forma un caudaloso río
que es extiende a su albedrío,
sobre sus márgenes rotas.
Y de su fuerza salvaje,
y de su poder sin nombre
le deja sobre el paisaje,
pruebas fehacientes al hombre.
Y entonce bien conducido,
sin alterar su pureza
ya puede ser convertido,
en mi fuentes de riquezas.
¿Hobres? que cual gotas,
vais consumiendose en agro
"uniros si deseáis,
del manantial al milagro".
José Sancho Rodríguez.
un peqqueño manantial
que lo absorbiera de su ruta,
sin unirse a otro caudal.
Pero al bajar la ladera,
se le asocía otro venero,
y su curso se acelera
por aquel cauce somero.
Luego, con otro afluente,
se unen a un riachuelo
y aquella unión incipiente,
ya es causo de algún desvelo.
Aquel conjunto de gotas,
forma un caudaloso río
que es extiende a su albedrío,
sobre sus márgenes rotas.
Y de su fuerza salvaje,
y de su poder sin nombre
le deja sobre el paisaje,
pruebas fehacientes al hombre.
Y entonce bien conducido,
sin alterar su pureza
ya puede ser convertido,
en mi fuentes de riquezas.
¿Hobres? que cual gotas,
vais consumiendose en agro
"uniros si deseáis,
del manantial al milagro".
José Sancho Rodríguez.
martes, 15 de diciembre de 2009
PONLE YA MI DIRECCIÓN.
Cuando esta carta escribí,
sin nombre ni dirección
te reveló el corarón,
que se escribió para tí.
La carta desía así,
niña de los ojos bellos
adolécente de mí,
y no me mires con ellos.
Me deslumbra tu mirada,
en tan insólito grado
que me extasíaas como un hada,
y quedo patrificado.
Niña flor de alga marina,
que en el fondo del mar creces
cimbreante clavellina,
que el viento beas y la mece.
Por ser tan niña no sabes,
que eres encantadora
y que tu mirar suave,
tiene misterios de aurora.
Te anticipo que será,
por tus saudaces inquieta
una efigie que detrás,
lleverá siempre un poeta.
Ese poeta preguro,
que de seguirte juró
por la gloria del futuro,
tan solo puedo ser yo.
Porque tu eres chiquilla,
causa de que los trovadores
por las ciudades y villas,
canten poemas de amores.
Por eso te llemo así,
niña de los ojos bellos
adolecente de mí,
y no me mires con ellos.
Cuando la carta leíste,
me abrazates de emoción
y al oído me dijiste,
ponle ya mi dirección.
A su esposa cuando ésta tenia 15 años.
José Sancho Rodriguez.
sin nombre ni dirección
te reveló el corarón,
que se escribió para tí.
La carta desía así,
niña de los ojos bellos
adolécente de mí,
y no me mires con ellos.
Me deslumbra tu mirada,
en tan insólito grado
que me extasíaas como un hada,
y quedo patrificado.
Niña flor de alga marina,
que en el fondo del mar creces
cimbreante clavellina,
que el viento beas y la mece.
Por ser tan niña no sabes,
que eres encantadora
y que tu mirar suave,
tiene misterios de aurora.
Te anticipo que será,
por tus saudaces inquieta
una efigie que detrás,
lleverá siempre un poeta.
Ese poeta preguro,
que de seguirte juró
por la gloria del futuro,
tan solo puedo ser yo.
Porque tu eres chiquilla,
causa de que los trovadores
por las ciudades y villas,
canten poemas de amores.
Por eso te llemo así,
niña de los ojos bellos
adolecente de mí,
y no me mires con ellos.
Cuando la carta leíste,
me abrazates de emoción
y al oído me dijiste,
ponle ya mi dirección.
A su esposa cuando ésta tenia 15 años.
José Sancho Rodriguez.
lunes, 14 de diciembre de 2009
LOS LECHONES.
Estos versos los hizo el Poeta Sancho allá por el año 1.942, compró dos lechones fiados al Sr. Pepe Palacío y en una samana la Guardía Civil, los denunció dos veces, porque el porquero que era su hijo José los tenia comiendo en las barrancas de las veredas.
A vosotros me dirijo,
con el debido respeto
aunque creais a lo fijo,
que soy un mal sujeto.
El caso que me rodea,
a pocos hombres le ocurre
es cosa que me mosquea
y al mismo tiempo me aburre.
Fiado a Pepe Palacio,
le he comprado dos lechones
que ocupan menos espa´cio,
que si fueran dos ratones.
Este par de animalitos,
quizás tendrán mala estrella
hay que comérselos fritos,
para terminar con ella.
Tres denuncias a su cargo,
se encuentran en el tintero
lo que no vale el embargo,
ni el atajo, ni el látigo, ni el porquero.
Así la cuenta está clara,
me presento voluntario
y le ofrezco la piara,
para el Sr. Secretario.
Y si a Palacio le huele,
el juicio malamente
que saque copia y apele,
que yo soy parte insolvente.
El Poeta Sancho Rodriguez. Fecha 1.942.
A vosotros me dirijo,
con el debido respeto
aunque creais a lo fijo,
que soy un mal sujeto.
El caso que me rodea,
a pocos hombres le ocurre
es cosa que me mosquea
y al mismo tiempo me aburre.
Fiado a Pepe Palacio,
le he comprado dos lechones
que ocupan menos espa´cio,
que si fueran dos ratones.
Este par de animalitos,
quizás tendrán mala estrella
hay que comérselos fritos,
para terminar con ella.
Tres denuncias a su cargo,
se encuentran en el tintero
lo que no vale el embargo,
ni el atajo, ni el látigo, ni el porquero.
Así la cuenta está clara,
me presento voluntario
y le ofrezco la piara,
para el Sr. Secretario.
Y si a Palacio le huele,
el juicio malamente
que saque copia y apele,
que yo soy parte insolvente.
El Poeta Sancho Rodriguez. Fecha 1.942.
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