CONTRA EL CÓLERA TEMPLANZA.
(Soneto)
Dime mujer, porque mi vida agitas,
sí nunca para ti he sido ingrato
y sí mil veces yo, la pena mato,
otra mis veces tú, las resucitas.
Ya tus obras, resultan inauditas,
y parece que es, un vicio innato
cuanto más resentir, tu odios trato,
tú más, mi resistencia debilitas.
Por tu feroz soberbia, no comprendes,
que en la llama, de fuego que en mí enciendes
incineres tu alma con la mía.
Déjale de echar, más leña al fuego,
ni enturbies más el agua por si luego
la sed, te hace beberla cualquier día.
José Sancho Rodríguez.
miércoles, 10 de agosto de 2011
LA PECADORA....SONETO
LA PECADORA.
Soneto.
Ayúdame Señor, que voy cansada,
por estos vericuetos de la vida
sin poderme volver y convencida,
que voy completamente equivocada.
Ya no siento, el verme abandonada,
ni el ir por este mundo desvalida
sólo siento que al fin de la partida,
en Tu Reino Señor, no tenga entrada.
La ingrata sociedad, que me abandona,
para cambiar sus ansias libertinas
me puso como a ti, una corona,
de martirios, de clavos y de espinas.
Perdónalos Señor, yo te la ruego,
pero también, perdóname a mí luego.
José Sancho Rodríguez.
Soneto.
Ayúdame Señor, que voy cansada,
por estos vericuetos de la vida
sin poderme volver y convencida,
que voy completamente equivocada.
Ya no siento, el verme abandonada,
ni el ir por este mundo desvalida
sólo siento que al fin de la partida,
en Tu Reino Señor, no tenga entrada.
La ingrata sociedad, que me abandona,
para cambiar sus ansias libertinas
me puso como a ti, una corona,
de martirios, de clavos y de espinas.
Perdónalos Señor, yo te la ruego,
pero también, perdóname a mí luego.
José Sancho Rodríguez.
PORQUE SE PARECE A TÍ.
PORQUE SE PARECE A TI.
Eres como la paloma,
que por las nubes asoma
queriendo invadir el cielo,
olvidada que es del suelo
de quien su alimento toma.
Por los vientos gira pronta,
en todas las direcciones
y se baja y se remonta,
sin temor a los halcones.
Y cuando exhibe su orgullo,
por la azul estratosfera
se posa a ofrecer su arrullo,
sobre una rama cualquiera.
Cuando una paloma veo,
vanagloriándose así
en su vuelo me recreo,
(porque se parece a ti).
José Sancho Rodríguez.
Eres como la paloma,
que por las nubes asoma
queriendo invadir el cielo,
olvidada que es del suelo
de quien su alimento toma.
Por los vientos gira pronta,
en todas las direcciones
y se baja y se remonta,
sin temor a los halcones.
Y cuando exhibe su orgullo,
por la azul estratosfera
se posa a ofrecer su arrullo,
sobre una rama cualquiera.
Cuando una paloma veo,
vanagloriándose así
en su vuelo me recreo,
(porque se parece a ti).
José Sancho Rodríguez.
miércoles, 3 de agosto de 2011
MIRADAS DE FUEGO
MIRADAS DE FUEGO.
Jardinera jardinera,
no agotes tus surtidores
que nunca tendrán tus flores,
fragancia de primavera.
¿De qué te sirve que un riego,
con agua fresca le des
se las marchitas después,
con tu mirada de fuego?.
¿Por qué tus azules ojos,
y el pasado mirar sereno
parece que siempre llenos,
están de iras y enojos?.
Si en algo te hirió la vida,
y el pasado te envenena
trata de ocultar la pena,
auque te sangre la herida.
¿Qué culpa tiene las flores,
que prisioneras cultivas
de que recogiendo vivas,
el fruto de tus errores?.
¿Qué culpa tiene el que amores,
te ofrece de corazón
que enterraras tus ilusiones,
en tus primeros albores?.
Cambia en tus ojos la ira,
por consoladora lumbre
y mira con mansedumbre.
a quien con ella te mira.
No te pediré que hagas,
lo que hacía el Redentor
que le prodigas amor,
a quien te causó las llagas.
Pero trata de extinguir,
en tu mirada el ardor
si no deseas morir,
sin flores y sin amor.
José Sancho Rodríguez.
Jardinera jardinera,
no agotes tus surtidores
que nunca tendrán tus flores,
fragancia de primavera.
¿De qué te sirve que un riego,
con agua fresca le des
se las marchitas después,
con tu mirada de fuego?.
¿Por qué tus azules ojos,
y el pasado mirar sereno
parece que siempre llenos,
están de iras y enojos?.
Si en algo te hirió la vida,
y el pasado te envenena
trata de ocultar la pena,
auque te sangre la herida.
¿Qué culpa tiene las flores,
que prisioneras cultivas
de que recogiendo vivas,
el fruto de tus errores?.
¿Qué culpa tiene el que amores,
te ofrece de corazón
que enterraras tus ilusiones,
en tus primeros albores?.
Cambia en tus ojos la ira,
por consoladora lumbre
y mira con mansedumbre.
a quien con ella te mira.
No te pediré que hagas,
lo que hacía el Redentor
que le prodigas amor,
a quien te causó las llagas.
Pero trata de extinguir,
en tu mirada el ardor
si no deseas morir,
sin flores y sin amor.
José Sancho Rodríguez.
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