viernes, 30 de marzo de 2018

PARA CANTARLE AL MUNDO


Para contarle al mundo,
quise ser trovador
de bienestar fecundo,
un cantico de amor,
que pudiera
causarle su dolor.
  Pero siendo porquero,
y pastor traumarte
y humilde jornalero,
y Rojo denigrante
mas nunca la grandeza
llegó a importarme un pelo
porque con la riqueza,
no se cabe en el cielo,
y el caber, para mí,
es un consuelo.
  Sobre este Planeta,
he cumplido mi obra
yo pienso que completa,
si le falta o le sobra
que me perdone el Dios,
que paga, y cobra.
  He creado un hogar,
he puesto un arbolito
y en clase regular,
tengo yo un verso escrito
de cumplir el Corán, me felicito…

  José Sancho Rodríguez

OTRA FUENTE


Salimos desde una fuente,
camino Baldé la Grana
y en la avenida de mas ambiente,
encontramos otra fuente
seca, y desconsolada.
  Que dirán esos  señores,
con lo que eso ha costado
no luzcan sus resplandores,
porque están averiados.
  Que dirán los visitantes,
que pasan por la avenida
que será ese estandarte,
sin utilidad alguna.
  Esos tubos retorcidos,
en distintas direcciones
sin relucir su albedrió,
y sin saber sus acciones.
  Por lo menos pongan un (LETRERO)
una fuente averiada
que por falta de dinero,
se encuentra “arruinada”.

  Otra fuente arruinada.

   José Sancho Sierra.

NOCHE BUENA

Sigue la vida breve,
su rotación serena
ya del setenta y nueve,
llegó la noche buena.
  Esta noche que el mundo,
canta y panderetea
que apreciable y profundo,
silencio me rodea.
  Pernocto en mi cabaña,
solo como la una
la rocosa montaña,
blanquea con la luna.
  Solo el gemido grave,
de tarde en tarde suena
de un búho que no sabe,
cantes de noche buena.
  Y es, este infinito,
silencio sepulcral
mi mundo favorito,
mi gloria terrenal.
  Y cuanto más me pierdo,
en la soledad sombría
mas me da, tus recuerdos,
su grata compañía.
  Y en la noche callada,
cuando mas solitario
como invisible hada,
sigue mi itinerario.
  Y a mi mayor destierro,
me seguiría urgente
con él, los ojos cierro,
y te tengo presente.
  Los cielos no te den,
recuerdos tatuados
de esos que se ven,
con los ojos cerrados.
  De esos que se vienen,
aunque se encuentren lejos,
y perfecta mantienen
de la causa el reflejo.
  Unos junto al rio,
otros cerca del mar
otros de aquel estío,
que al jardín fui a buscar.
  ¿Crees que todo eso,
olvidárseme pueda?
es que a ti nada impreso,
en el alma te queda.
  Siendo así, creo sita,
fundado mis recelos
en tu pecho palpita,
un corazón de hielo.
  Pensar de darle amor,
es pensar la locura
y darle a un escultor,
la vida a una escultura.
  Noche de idolatría,
al curso de la Historia,
bien venido el Mesía,
tráiganos paz y gloria.
  El mundo canta y ríe,
y a mi, solo y pensante
tus recuerdos me engríen,
con él, tengo bastante.
  Y en su pálido celaje,
muriendo el sol se envolvía
y en la sombra se perdía,
la belleza del paisaje.
             José Sancho Rodríguez.

NO HAY NINGUNA ENFERMEDAD


No hay ninguna enfermedad,
mas horrible que los celos
Dios le tenga caridad,
a quien sufra sus desvelos.
  Quien dictó este fandanguillo,
conocía la malasia
y del mundo mas sencillo,
dijo las cosas más serias.
  Los celos dicen que matan,
no falta quien lo asegura
y que el sentido arrebatan,
produciendo la locura.
  También se dice que hieren,
como afilado puñal
es posible que exageren,
las víctimas de ese mal.
  Los doctores le atribuyen,
tan inmensa propiedad
que fácilmente destruyen,
la mayor felicidad.
  Descifrando su misterio,
me atrevería decir
los celos y el adulterio,
no tienen por que existir.

    Bonitos versos relacionados
con los celos.
                    
       José Sancho Rodríguez.